Ruta 1. Sevilla – Camas

Primera vez que salgo de ruta con cachirula tuneada, paso previo a cambiarla por otra bici. Le he cambiado la horquilla por una de suspensión (por muelles, nada ostentoso) y le he puesto calapiés para mantener el pie en buena postura, sólo con el pedal te pasas más tiempo poniendo el pie en su sitio que pedaleando.

Preparativos. Botella de agua de la bici, botella de agua de reserva en la mochila, botellita de bebida energética, plátano que es lo que tengo de fruta en casa y unas cuantas galletas. Pañuelos de papel, cartera con DNI y algo de dinero por si acaso, cajita de herramientas, bolsita con repuestos… Creo que entre una cosa y otra mi mochila debe pesar… 5 kilos… a ver la peso… 2,5 kilos…. Es mucho, pero todo lo que llevo lo considero imprescindible.

Quería salir a las nueve de la mañana, entre una cosa y otra a las 9:55 estoy sacando la bici del patio… me he puesto mallas largas y camiseta de manga corta porque parece que hace rasca y con la semana previa que hemos tenido… lo mismo el fresquito se mantiene.

Pongo mi runtastic y grabo la ruta con Wikiloc, no había probado antes esa aplicación y es el día. Cascos a las orejas, música a tope y ¡a pedalear!

Casi todo el trayecto es por carril bici, hasta llegar al puente del alamillo. Es un poco coñazo porque estás todo el tiempo parando, cuando no es en un semáforo es en un cruce, cuando no hay una familia en el carril bici o un par de corredores o… aprovecho para ir probando frenos y cambios, los frenos van bien, quizás el de detrás un poco suave, pero lo prefiero así de momento. A los cambios sí que he de hacerles algún ajuste, me cuesta cambiar al plato grande, prácticamente me dejo el dedo apretando y creo que el de detrás suena. Además tengo que subir el sillín un par de centímetros…

Me doy cuenta de que, como siempre, no se ir despacio, desde que pongo los pies en los pedales parece que me va la vida en ello, no sé pedalear lento a no ser que vaya con alguien que sí pueda y me adapte a su ritmo. En fin, voy por la avenida hasta Santa Clara, cruzo ese barrio para llegar a la carretera de Carmona, Alcalde Manuel del Valle, Ronda Norte, Alamillo y ya llegas al camino de tierra, que creo que es poco más de un Kilómetro.

Casi todo el camino es llano, excepto cuando llegas al alamillo. No sé quien tuvo la genial idea de poner los carriles bicis así, pero bueno. La bajada es graciosa, vas haciendo eses, cogiendo velocidad, jugando con el freno… y de pronto llegas al final, a un espacio en el que apenas cabe la bici, con una velocidad considerable y desembocando en una carretera en la que los vehículos a motor no tienen visibilidad por culpa de los pilares, o como se llamen, del puente. Escuché un coche, frené cuanto puede y planté el pie en el suelo. Me iba a quejar porque el coche no paró ante el paso de peatones, pero me callé recordando que no tienen visibilidad y que encima tú, con la bici, apareces de pronto.

Vas por debajo del puente y te encuentras una planta que tapa todo el carril bici, recuerdo que el año pasado cubría medio carril, así que supongo la zona abandonada y asalvajada…  y entonces llegas al culmen de los carriles bici. Me imagino al que trazó la ruta y a su compañero:

  • Oye, ¿esta cuesta va a ser demasiado pronunciada no? Podríamos suavizarla un poco haciéndola más larga.
  • Que va tío, es más barato ponerle algo de cemento y pintar.
  • Ya pero la gente….
  • ¿Tú tienes bici?
  • No
  • Yo tampoco, cemento y pintura.

Que no pasa nada, que la subes y ya está, que no es tanto, pero si vas con niños… es imposible ir por ahí. Es más por lo absurdo que por la cuesta en sí, te preguntas en qué piensan las personas contratadas por los ayuntamientos para hacer ese tipo de trabajos.

Los que soléis ir por carril bici sabéis a lo que me refiero, a veces parecen más una carrera de obstáculos que un carril bici. Vas muy bien y de pronto te encuentras una farola o un árbol o una parada de autobús o está lleno de baches… mantenimiento cero y encima si llueve resbala tanto como le resbaló a la empresa que lo hizo que incluso fuera peligroso.

De hecho, el carril de tierra que cogí después del puente está mejor que muchos carriles bicis de la ciudad. Y encima tenemos que agradecer el hecho de tenerlos… claro…

Pues subes la cuesta, plato mediano, piñon… yo que sé, le di hasta que me resultó fácil pedalear. Llegas arriba, la cuesta continúa pero de forma más suave, cruzas un puente que por fin han arreglado, la última vez que pasé por allí había un escalón en ambas puntas del puente que ya no están, menos mal, casi te tenías que parar para poder subir.

Aprovechas la cuesta abajo del puente para coger velocidad y bajar el ritmo medio, si no viene nadie de frente, hasta que llegas al final y empieza el carril. A pocos metros se bifurca, por la derecha puedes ir a Santiponce y si sigues de frente llegas al polígono industrial Parque Plata, mi destino.

Hay un túnel en el que tienes que juguetear con los cambios otra vez porque hay una cuesta arriba, pero es fácil.

15 kilómetros y pico. Paras, desayunas y de vuelta.

Lo malo de esta ruta es que no tienes más remedio que volver por donde has venido, pero está bien.

Son las once y algo de la mañana cuando comienzo la vuelta… me he equivocado con las mallas o con la hora de salida… ya aprieta el calor.

A la vuelta, después de bajar la cuesta tonta del Alamillo, decidí meterme en la cartuja en vez de seguir por el puente, por pedalear un rato más.

Es importante que haya conseguido volver :P, pero es más importante aún que mi muñeca izquierda no se ha resentido en nada, las últimas veces que salí de ruta tuve que hacerlo con muñequera, supongo que al ir con horquilla rígida los caminos los sufrían mis muñecas, así que si el cambio de horquilla sólo me vale para evitar eso… yo ya me conformo, pero ese camino lo hice el año pasado tres o cuatro veces y esta vez ha sido mucho más cómodo. En cuanto haga los pocos ajustes que debo… lista para la acción otra vez!

Una cosilla antes de dejaros por hoy… para los que ahora estáis intentando ver de dónde salen los 15 kilómetros hasta Camas… que yo vivo en Sevilla Este, o Córdoba Sur, como queráis, que cuando llego al Alamillo ya llevo 10 km. encima… Lo normal es que al empezar cualquier ruta… yo ya lleve como mínimo 5 km más que el resto.

Próxima ruta: Viaje a Benacazón, etapa 2. (Haré alguna fotillo). De momento os dejo las capturas de runtastic.

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Ruta 1. Ida                                                                            Ruta 1. Vuelta

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Ruta disponible en wikiloc

http://es.wikiloc.com/wikiloc/view.do?id=13303677

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