Festival Territorios Sevilla 2015

A las alturas a las que nosotras íbamos a comprar el abono para el festival… salía más barato hacerte socia de la fundación y aprovechar la zona de socios y así lo hicimos. De fantásticas por la vida!

 

DIA 1. VIERNES

Parecíamos dos niñas pequeñas esperando el momento. Que llegó. El viernes recogí a mi amiga y nos plantamos en la zona del monasterio a buscar aparcamiento… allí, lejos, como para acordarnos después… confiamos en nuestra memoria…

Había mucha gente, por todos sitios, gente haciendo cola para entrar, gente haciendo cola para recoger la pulsera para poder entrar, gente haciendo botellona, gente perdida buscando el final de la cola preguntando a unos y a otros… yo había recogido mi bolsa y mi pulsera el día antes, pero mi amiga no, así que tuvimos que hacer cola. No nos preocupaba demasiado porque al llevar la pulsera negra entrábamos por otra puerta, que por cierto no sabíamos donde estaba. Nos toca, mi amiga se identifica y pregunta por qué puerta debemos entrar. Nos indican que a la derecha. En realidad no hubiese estado de más poner un par de cartelitos en la zona de las taquillas, pero tampoco era imprescindible.

Buscamos la puerta, damos con ella y nos identificamos con la pulsera, nos escanean y un chico nos acompaña a la zona por donde debemos entrar. Hay bastante vigilancia por allí.

Entramos en una zona vallada donde hay una barra, unos servicios portátiles, una grada y un montón de mesas con taburetes. Cotilleamos un poco y cambiamos nuestro dinero por dinero del festival. Primera cervecita.

Cuando ya estamos hechas a la zona salimos a la zona de los escenarios para situarnos. Hay dos escenarios, el primer grupo ya ha salido, tenemos que organizarnos, no conocemos a la mitad de los grupos.

Después de mirar y remirar el flyer con los horarios decidimos ir al escenario Cruzcampo a ver, es el que nos pilla más cerca.

El plan era ir a cada escenario cuando comenzara, ver que tal el grupo y quedarnos en el que más nos gustara. Teníamos claro en cuales queríamos estar según los que conocíamos y sabíamos que nos gustaban, pero no estaba de más ir al otro escenario y escuchar un poco, al menos para poder decir: yo escuché a … en territorios.

Entre la adaptación y organizarnos casi nos hemos perdido a los primeros, pero por lo que escuchamos tampoco nos importa mucho, así que nos vamos al escenario de la Cadena Ser a ver a Cocoa Tea… Reggae… suena bien… parece que al hombre le pasa algo con animar al personal, se vuelve y llama a un chico Irie Souljah… y ese si que anima. Entiendo que Cocoa habla en ingles, que no tiene ni idea de cómo animar a la peña y esta se viene abajo, sale Irie y empieza a animar al personal, la gente se viene arriba… así estuvimos todo el tiempo, bajón, ánimo, bajón, ánimo… nadie le dijo a ese hombre dos o tres frases en español para que las soltara, hubiera sido suficiente.

Cervecita. Vamos al escenario Cruzcampo. Tocan The Strypes, banda de jovencitos, suenan bastante bien. Nos quedamos un rato y con SFDK en su escenario desde hacía un rato, nos acercamos. Hip Hop, sevillanos, nos gustan, comparamos unos y otros y preferimos a SFDK, es la primera vez que les escuchamos, pero nos sentimos reivindicativas, así que nos quedamos. Hasta las once no empieza Macaco.

La verdad es que es una locura, los escenarios siempre están llenos, termina uno y empieza otro, con unos minutos de por medio, pero que no son muchos. Estás esperando que empiece uno y en cuanto empieza apenas 15 minutos después empieza otro en el otro escenario.

Al principio dudamos de lo adecuado de nuestro plan, pero aquello es muy grande, la gente no está agolpada es los escenarios, si quieres pasar a primera fila no cuesta mucho y de cualquier modo tampoco tenemos interés en estar en la primera fila.

Macaco va con retraso, así que nos acercamos a ver a Dorian. Estamos un ratito allí y cuando vemos que hay jaleo en el otro escenario nos acercamos. Muy educadamente vamos pidiendo paso para colocarnos lo más adelante posible y nos acomodamos en un hueco. Macaco va con muletas, pobre, pero no deja de dar saltos, de animar, de agacharse… nos reímos a carcajadas al comentar “ese tío tiene que estar drogado, verás tú después el pie”

Nos lo estamos pasando de miedo, dando vueltas por allí, escuchando música, riéndonos de nuestras tonterías… recuerdos para la posteridad.

Después de Macaco toca ver a Javy Union… DJ… no está mal, no pega mucho ese tipo de música de pronto… pero bien. Vamos a ver a The zombie kids que empiezan a la una… más electrónica, aunque estos mejor que Javy. Imaginamos que ya es lo que queda el resto de la noche.

Entre unos y otros vamos tomándonos un refrigerio. Tuvimos que cruzar todo el recinto para llegar hasta donde estaban los puestos de comida. Yo dejo la cerveza y me paso a los refrescos, no debo olvidar que he de conducir y seguro que hay controles. Mi amiga me dice aguafiestas, pero yo prefiero aguantar el chaparrón que una multa.

Pasamos de Julian Jeweil y nos vamos a ver a Afrojack… sin palabras. Desde las ocho de la tarde estamos allí de grupo en grupo, casi ninguno lleva espectáculo alguno, como mucho el nombre detrás y algo de luces, hay que contar con que es de día, pero echas de menos algo más que luces y humo. Y entonces llegamos a Afrojack… espectáculo de luz y sonido, ¡eso si que parece un concierto! Sin duda lo mejor de todo el primer día.

Cuando termina nos volvemos a la zona de socios, hay poca gente ya por allí, es tarde y somos unas cansinas. Nos acomodamos en dos butacas plegables de cruzcampo, a quienes agradecemos el gesto porque a las cuatro de la mañana resultan super cómodas. En el escenario Cruzcampo pincha Richie Hawtin… no nos gusta mucho, ese tipo de música ya nos suena a que están echando a los que no nos drogamos… con perdón de las personas que no se drogan y les gusta ese tipo de música.

Convenimos marcharnos. Llegamos sin problema al coche, conduje en dirección al puente del Alamillo y en la rotonda… la guardia civil.

Creo que en el control había tantos agentes como posibles coches había aparcados alrededor del festival. Bajo la ventanilla, saludo de rigor y me pregunta el señor agente que si sé por qué me ha parado, a lo que yo contesto: Evidentemente para hacerme la prueba del alcohol, es el sitio. El buen hombre se rie y afirma, yo supongo que al otro lado hay otro control. Sé que no voy a dar positivo, pero he de soplar, mi palabra no vale. Soplo hasta que pita el aparato y nos indica que podemos continuar, le doy las gracias y me voy. Justo a nuestro lado había un coche lleno de chicos y chicas en esa edad en la que ya no eres adolescente, pero tampoco adulto, la conductora había dado positivo.

Llegamos a casa cansadas, pero muy contentas, con ganas de que llegara el sábado para continuar.

 

 

DIA 2. SÁBADO

 

El sábado al llegar al festival ¡sorpresa! Nos encontramos a Bernardo, un chico que trabaja de vigilante y que conocimos en el festival del color. Nuestra entrada era por un pasillo diferente al del resto, así que dimos la vuelta y fuimos a saludarle.

En uno de los horarios habíamos señalado qué queríamos ver, las actuaciones imprescindibles, así que tomamos asiento en la zona de socios tras cambiar dinero por dinero festivalero y nos organizamos un poco mientras disfrutábamos de nuestra cruzcampo.

 

Comienza el sábado de festival con Juanito Makandé, no es nuestro estilo, pero le escuchamos un rato. Los alrededores del escenario están llenos de gente.

Nos acercamos al escenario de la Cadena Ser, tocan Dubioza Kolektiv, vete tú a saber de dónde son estos… música animada, banda animada… hay poca gente alrededor, pero la música es movidita y animan bastante, suficiente para que nos quedemos un rato por allí haciendo el indio.

Venga, vamos a ver a Mártires del compás, aunque no es que sean muy de mi agrado. No aguantamos mucho allí, un par de temas, la mitad deberían estar ya jubilados; dicen que el que tuvo, retuvo, pero… supongo que cada quien tiene su público y nosotras no estamos entre los de estas personas.

Nuevo desplazamiento, El Chojin. Hip Hop, Rap… tampoco es nuestro estilo, somos más de los siguientes Ilegales, pero vamos a ver al rapero. El muchacho es guapo y madrileño, así que al menos le entenderemos. Las letras son buenas, pero hay que salir pitando para llegar a Ilegales.

Se nota cuando un grupo u otro tiran de la gente, de pronto ves que se va quedando todo vacio, ya se está haciendo de noche, notas más frío.

Nos perdemos a Shotta y sus invitados por permanecer en el escenario de Ilegales. Así que nos quedamos por allí para escuchar a Calle 13.

Ratito Hip Hopero, no está mal. Al parecer tienen bastantes seguidores o es que Shotta no ha gustado mucho. Lástima no haberles escuchado un poco.

Cuando nos cansamos de rapear decidimos irnos a cenar antes de que comience Supersubmarina, también queremos verles.

Intentos de cantar las partes que nos sabemos, saltos, gritos… disfrutamos de Supersubmarina como de Ilegales.

Pasadas las 2.15 de la madrugada vamos corriendo al otro escenario a ver a The Ting Tings… son un chico y una chica… que están como un cencerro, son muy divertidos sobre el escenario y se escuchan bastante bien. Es una de las sorpresas del festival para nosotras.

A eso de las 3 volvemos a cambiar de escenario, nos damos cuenta de que comienza la parte electrónica del día, así que nos vamos a la zona de socios y nos buscamos unos asientos. Desde nuestra “Atalaya” vemos que hay poca gente ya por allí, como el día anterior.

Hay mucha gente que solo ha sacado entrada para un día por ver a un grupo concreto. Así que a ratos aquello está más lleno o más vacío.

Decidimos que el cansancio puede más que la electrónica, nos terminamos de gastar nuestro dinero de festival y nos vamos. No hay que olvidar que fuera nos espera la Guardia Civil. No importa, llevo toda la noche con refrescos y conduzco yo, así que… cero patatero en la maquinita y para casa.

Está bien acudir a un festival así, en realidad aunque cojas el abono de dos días con poco tiempo y te cueste 40 € no es caro. Son dos días, desde las ocho de la tarde, con música sin parar. ¿Te gusta el grupo? Al escenario a disfrutar ¿No te gusta? Pues te sientas en el suelo un ratito, charlas, haces un poco de vida social con gente que no conoces… Pero al final yo creo que es como todo, depende mucho de la compañía y de las ganas que tengas de pasarlo bien.

Con respecto a la organización… tengo la queja de siempre, los servicios portátiles, desde el festival del color no he crecido y tengo que hacer deporte de riesgo para miccionar sin problemas. Tampoco logré encontrar papeleras o contenedores donde tirar los vasos o restos de comida. Entiendo que papeleras… como que terminarán destrozadas, pero en ciertos puntos estratégicos colocar unos contenedores no hubiera estado de más, toda la vida mis padres dando caña con el civismo y van estos y se lo cargan en dos festivales, que te da hasta cosa tirarlo todo al suelo.

Habrá personas que critiquen la organización y todo lo criticable, pero yo no tengo quejas, había vigilancia por todos sitios, colas interminables en ventanillas de cambio y servicios como siempre, pero con buen rollo… no sé si se produjo algún altercado o no, nosotras no nos enteramos de nada, ni nuestro amigo nos comentó nada al despedirnos de él.

¿El año que viene? ¡Allí que vamos Territorios Sevilla!

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