Música

Concierto Manuel Carrasco Sevilla 2016

Yo fui una de las 45.000 personas que fueron al concierto de Manuel Carrasco. Fue todo a última hora, de casualidad, unos días antes salió la oportunidad de comprar una entrada y pensé que era mejor aprovecharla. Fui con una amiga y un amigo y lo pasamos de miedo.

Hacía mucho tiempo que no iba a un concierto y aluciné con la cantidad de gente que había allí. Pista llena, grada llena…

El concierto fue fantástico, Manuel anima mucho, no paré de cantar y dar saltos, incluso con tacones…

La primera sorpresa llegó cuando presentó a Vanesa Martin y cantaron La voz de dentro… la segunda cuando cantó Menos mal a dúo con el gran Poveda… indescriptible.

Fue increíble cuando pidió que todo el mundo encendiera sus móviles, emocionante cuando cantó la canción de Sevilla, preciosa, o cuando alababa al público sevillano. Te pasas todo el concierto con la piel de gallina, cuando no es por una cosa es por la otra. Y para terminar un poco de flamenco, insuperable.

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Merece la pena desde principio a fin, cuando acaba quieres más. Merece la pena a pesar de las colas para entrar o para salir, tanta gente…

Lo único malo es para salir de la zona, a no ser que puedas coger la SE-20 para volver a casa, todo lo que sea volver a entrar en Sevilla desde el estadio olímpico… se complica bastante porque como la única manera que hay de llegar es en coche… hay coches por todos sitios. Cuando hay eventos de este tipo en el estadio el ayuntamiento debería poner servicio especial de autobuses, al menos la gente de la ciudad tendría una alternativa al transporte privado porque por mucho que se llenen los coches o incluso los taxis… 45.000 personas saliendo de allí todos a la misma hora… imaginaos.

 

Más imágenes, no son muy buenas, pero ahí están:

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Y el enlace al vídeo de la canción a Sevilla: https://www.youtube.com/watch?v=flHO_xd1kXE

El Wilo del Puerto y Antonio Gonzalez

El pasado fin de semana tocaba pasarlo con mi prima y mis tios en Sanlucar de Barrameda. El sábado por la noche me vi en una peña flamenca a la que pertenecen mis tios. Llegué pensando que no me lo pasaría bien porque el flamenco no es algo que me guste mucho, pero era fin de semana familiar y no me quedaba otra. Probablemente asocio el flamenco con el flamenkito y no tienen nada que ver.

El sitio es pequeño, tiene un pequeño bar y es para socios, pero la entrada es libre hasta completar el aforo.

Tras la presentación me sorprendí disfrutando del cante del Wilo del Puerto y su guitarrista, Antonio Gonzalez. El guitarrista parece muy jovencito, pero toca muy bien y Jorge Rodriguez (El Wilo)… bueno, comprendí por qué estaba ganando tantos premios en un sitio y otro.

Se me hizo ameno y realmente disfruté. Así que si os gusta el flamenco, o quereis disfrutarlo en petit comité, y andáis por Sanlucar… en verano hay flamenco casi siempre en la Peña cultural flamenca Puerto Lucero.

Podeis ver el vídeo en el canal de Youtube de la web.

https//www.youtube.com/channel/UCLPTxpVH9ksG5bjKr9YsvUw

Festival Territorios Sevilla 2016

Que si voy… que si no voy… que si compro las entradas… que si cojo dos abonos de socio otra vez… Creo que pasé un mes decidiendo y esperando a comprar los abonos o renovar la calidad de socia o… este año iba al Territorios con un amigo… que del “tú coge entradas para todo” pasó al “no sé si voy a poder ir”… ¡Hombres!… me hacía ilusión porque si me hacía socia, por un poco más que el año pasado, tenía derecho a asistir al Territorios y a otro que hacían en Cádiz, el Trafalgar Festival.

Hecha a la idea de que no voy a ir ni a uno ni a otro, triste porque a última hora me quedo con las ganas… estoy desayunando en un bar y leyendo el periódico leo que han cancelado el festival de música Turina, no es que me afecte mucho la noticia, pero es cultura cancelada. ¿Motivo? Falta de financiación, falta de ayudas tanto económicas como no económicas, falta de casi todo.

Me entristece cómo se trata la cultura en nuestro país, no sólo la música, es el teatro, el cine, la pintura, la escultura… todo, ningún tipo de expresión artística parece tener cabida en nuestra sociedad. Quizás algún día (si dispongo de tiempo y puedo mirar algunas cosillas que me gustaría mirar, sobre todo datos) decida despotricar un poco sobre ese tema.

Llego a casa, me conecto a Twitter y lo primero que veo es una noticia… ¡Han cancelado es festival Territorios Sevilla a dos días de su celebración! ¿perdona? ¿Sin anestesia ni una pequeña preparación psicológica…? Que yo no iba a ir, pero la noticia me duele como si me hubiera enterado en la misma puerta el primer día.

Entre lo de esta mañana y lo de esta tarde… hago un comentario en facebook, un poco indignada… y resulta que en Extremadura también han cancelado un festival… ¿Cultura? No sé si reírme o llorar.

Festival No Sin Música 2015

Nuevo festival, en pleno verano. Destino Cádiz. ¡Cómo me gusta Cádiz!. Hemos cogido el abono de dos días más el camping, que está en El Puerto de Santa María. Vamos en coche, pero el camping incluye el desplazamiento desde allí hasta el puerto de Cádiz.

Primer problema… no tenemos tienda de campaña… hago un par de llamadas y consigo una que además es de las fáciles de montar.

Con todo preparado me pasan a recoger y damos inicio al fin de semana festivalero. Entendemos que nos lo vamos a pasar mejor que en el territorios porque el cartel nos gusta más.

Llegamos pronto al camping, hay que montar la tienda, comer y salir pitando para Cádiz porque comienza temprano. Al llegar nos dan un mapa del camping que incluye el sitio donde debemos ir a coger el catamarán que nos llevará y nos traerá y el ticket del viernes y del sábado del mismo. Por el horario… los dos días llegaremos una hora antes de que empiece el festival, pero bueno, la otra opción es pasar de esa hora y pagarlo y cogerlo a otra.

El primer día vamos a nuestra hora. Comemos algo rápido en el restaurante del camping tras montar nuestra tienda fácil y echamos a andar hacia la parada… está lejos… hace calor… la vuelta va a ser tremenda después de tantas horas de concierto… a ver si hay taxis o algo así.

Mola, es la primera vez que cojo ese tipo de transporte público. En el catamarán un chico se pone a hablar con nosotras… va con su primo, son de Córdoba y decidieron ir al festival sólo porque va Vetusta Morla. Hacemos todo el camino charlando con ellos y al llegar a la zona del puerto nos despistamos un poco.

Como es muy temprano decidimos tomarnos algo por allí, nos sentamos en el primer sitio que pillamos y nos pedimos dos refrescos. El camarero nos trae dos botellines y dos vasos.

Cádiz, cinco de la tarde de un día cualquier del mes de Julio. Hace un calor que no veas y en la mesa de al lado dos señoras mayores están merendando ¡chocolate con churros! ¡Madre mía! ¡eso es amor al chocolate y lo demás es tontería! ¡les va a dar algo! Lo que pega es estar en La Caleta, escuchando el sonido del mar y cogiendo color, no atiborrándose a chocolate con churros.

Pedimos la cuenta, clavada de casi 6 €, en ese momento entendemos por qué está la calle llena de gente y el bar prácticamente vacío… hecha la cruz. En un chiringuito, en la playa, se paga tres euros por una cocacola sin problema, pero en un bar, que tampoco es que sea gran cosa, con un servicio normalito tirando a “para la gente que hay estás tardando en atenderme”, con vistas al puerto, que tampoco son grandes vistas… por mucho que la Catedral esté a dos calles… así les va, seguro.

A las seis ya está abierto el recinto, por lo que abandonamos las calles de Cádiz y entramos, no hay mucha gente haciendo cola en la puerta. Ronda de reconocimiento y a la barra. Un chico de la barra nos comenta que alquilan vasos a 1 euro, si quieres al final del día lo devuelves y te dan el dinero o te lo quedas. El vaso está chulo, cogemos uno para cada una y decidimos que nos lo quedamos, de recuerdo.

Primera sorpresa. No hay vasos normales, todo el mundo va con su vaso alquilado/comprado y resulta… ¡Que hay contenedores por todos sitios! Perfecto, llevo dos festivales quejándome de que no tengo donde tirar los vasos y en el único sitio donde no tengo necesidad de tirarlo es el único sitio donde hay contenedores. A alguien se le va la pinza, entiendo que a alguien del ayuntamiento de Sevilla al no exigir que haya contenedores. Me da por reírme por lo absurdo de la situación.

Hay dos escenarios, uno grande donde actuarán los grandes y uno pequeño, casi ridículo, donde actuarán grupos locales.

Vamos al escenario principal, toca Furia (o Furia Trinidad), no les conozco. Me gustan, empezamos bien.

Después toca el turno de Arizona baby, era como escuchar a una banda del oeste americano, no están mal, visualmente muy hipsters, musicalmente especiales. Es de los grupos que o te gustan mucho o no te molesta escuchar un rato, siempre desde mi punto de vista, claro. Tampoco los chicos me motivan más que a mover el pie al ritmo de lo que tocan. Furia son menos conocidos, pero gustan más en el directo.

De un estilo musical pasamos a otro totalmente diferente, Miguel Campello. He escuchado algo, no mucho, no es mi estilo pero hay temas que gustan, así que supongo que me gustará en general, aunque llegue un momento en el que tenga ganas de que acabe por eso de que no es santo que me provoque mucha devoción. Sale, prácticamente con su litrona en la mano, hay que reconocer que el tío se deja la piel, no para, anima, canta, toca, da volteretas, es todo un show. Canturreo las pocas letras que me sé y me sorprende darme cuenta de que no estoy deseando que acabe. Hay artistas que te transportan, da igual qué canten ni cómo, la cuestión es que te hacen vivir el directo y eso, desde abajo, en el barullo que formamos los asistentes, se agradece mucho. No sé si ya lo he dicho en alguna ocasión, creo que con los teloneros del concierto de Vetusta Morla, no importa que no sea tu estilo, no importa que no conozcas al grupo, cuando llegan a la gente llegan y no puedes más que disfrutar.

De pronto los alrededores del escenario comienzan a llenarse… se nota que después toca MClan. Me encantan, hagan lo que hagan seguro que los voy a disfrutar, pero también se lo curran.

Entre grupo y grupo hemos estado tomando algo, visitando el escenario pequeño, bailando al son de algún grupo que nadie conoce. A mitad de la tarde nuestros amigos del catamarán comienzan a acompañarnos, se ven buenos chicos, así que no nos importa.

La guinda del día la pone Mala Rodriguez. Tampoco soy fan de la chica, en realidad ninguno, pero decidimos quedarnos un rato. No se escucha bien y optamos por dejarla allí cantando y marcharnos. Hay que buscar el sitio desde el que saldremos.

Tenemos dos opciones para llegar hasta el camping, en otro catamarán o en bus. El bus nos deja más cerca del camping, pero nuestros acompañantes tienen el coche en el aparcamiento de la parada del catamarán, así que vamos en esa opción.

No es el catamarán público, pero es algo parecido. Ya montados el dueño del coche me dice que como soy la que menos he bebido que conduzca yo… no sé ya cuantos coches que no son míos he conducido desde que me saqué el carné de conducir. Acepto las llaves con la condición de que no me hago responsable de lo que pueda pasar, el chico acepta la condición y conduzco de vuelta al camping, con algún que otro frenazo de por medio, es muy sensible, el coche no es mio, son las tantas de la mañana, van todos medio dormidos ¡y encima se quejan!. Risas… a dormir.

 

DIA 2. SABADO

 

Como el día anterior vamos a coger el catamarán, pero decidimos no coger el del ticket que nos dieron y coger uno un poco más tarde. Llegar allí a las cuatro y media cuando el primer concierto es a las siete… de cualquier modo llegamos pronto y nos fuimos a tomar algo por allí con nuestros amigos del día anterior. Afortunadamente dimos con un bar con precios normales, relativamente cerca del bar del día anterior, mucho más moderno y con camareros más amables.

El primer concierto es el de Full, nosotras, muy propias, tenemos entradas para el concierto que harán en agosto en Sevilla, una tontería por nuestra parte porque ni siquiera conocemos al grupo, pero eso es lo de menos, lo poco que hay debemos aprovecharlo.

Entrada en el recinto, cogemos sitio y mientras el grupo toca vamos comentando que nos gustan, que hay dos que se parecen mucho por lo que deben ser hermanos… y una chica que había delante se vuelve y nos da puntual información sobre los chicos. Se nota que es seguidora… curioso, ella es de Badajoz y les conoce y nosotras que somos de Sevilla, como el grupo, no teníamos ni idea de su existencia…

Aprovecho: ¡Hola Esther!

Total, que hablando con ella resulta que va a Sevilla al concierto, así que nos ofrecemos para hacerle compañía porque al parecer va sola… ¡que de amigos estamos haciendo!

El grupo genial, nos ha gustado bastante, en Sevilla con más tiempo les disfrutaremos más.

El siguiente grupo es Elefantes. Ese lo conocemos y sabemos de sobra que nos gusta. Empieza, euforia general… al rato nos damos cuenta de que el cantante mira mucho a su derecha. Es como si no supiera si animar al público o mirar hacia ese lugar al que mira.

La prensa rosa de alrededor nos pone al día, al parecer ha tenido problemas conyugales y han hecho las paces… bla bla… que me parece muy bien que el hombre tenga vida personal, como todos, pero ya que está en un concierto lo menos es que se entregue al máximo a su público, no que esté pendiente de la mujer. Que tampoco pasa nada si le tira algún beso o mira de vez en cuando, pero es que parece que se le va a partir el cuello y su actitud te corta el buen rollo que te ha dejado Full. En fin…

Aprovecho: Espero que tú relación vaya bien, me imagino que vuestro problema no ha surgido por lo que haces subido a un escenario, si no por lo que haces cuando estás por ahí y no estás encima del escenario, así que en los conciertos mejor te dedicas a tu gente y antes de subir al escenario y cuando te bajes, ya pones los cinco sentidos en tu chica.

A pesar de todo la cosa va bien, aunque yo pienso eso por el grupo que viene después, excepto por un par de temas… no son muy de mi devoción. Pero como estoy dispuesta a divertirme y disfrutar del directo no importa, he disfrutado de grupos que no conocía y no me han gustado.

Pero para mí el tiempo de Dover resulta tan plano que me aburro. Pido disculpas a todos sus seguidores, pero no puede gustarme todo. Pero bueno, que tampoco es que la gente que hay alrededor esté como loca… aprovechamos el impás de Dover para ir a por algo de beber y comer.

Nuestros amigos quieren darse prisa porque el motivo por el que están en el No Sin Música viene después. Vetusta Morla.

Estamos en primera fila, no ha costado mucho llegar. Cuando Dover termina notamos que la gente comienza a agolparse a nuestro alrededor.

Hace un par de meses que he visto un concierto completo, pero estos chicos nunca decepcionan. Viven el escenario como deben vivirlo, haciendo que tú lo disfrutes. Ya se que Vetusta me gusta, pero también hay otros grupos que han conseguido que disfrute con ellos gracias a su directo.

Cierran el día Los Hermanos Dalton. No están mal. No quedamos hasta casi el final, había poca gente ya por allí. Por cierto, aquel día el escenario pequeño ni lo visitamos, escuchamos algo de música en él un par de veces que pasamos para comprar bebida, pero nos paramos poco, la verdad.

Como el día anterior nos volvemos en “barco”, pero resulta que hay un ligero inconveniente, no nos deja en el mismo lugar que el día anterior, sin aviso previo cambian el sitio. Es más, nos deja tan lejos que hay que coger un taxi para llegar al camping y la cuestión es que personas como nuestros amigos, tienen su coche en la parada del catamarán… en menos que se tarda en decir dos teníamos allí una sentada hecha. Algunos se marcharon prefiriendo caminar o buscar un taxi… una locura siendo sábado a las cuatro de la mañana. La mayoría nos quedamos allí.

El señor capitán, al ver que no nos movíamos, decidió dejarnos donde supuestamente debía dejarnos… y nos encontramos con otro problema. El sitio donde debía dejarnos, su amarre, tenía una verja cerrada con un candado y no localizaban a la persona que tenía las llaves, así que tocó llamar a la policía local que terminó cortando el candado para poder abrir y que pudiéramos pisar tierra firme. Toda una aventura, que pasó del cabreo inicial al “ya que estamos vamos a montar una fiesta mientras esperamos”.

De nuevo conduzco de vuelta hasta el camping. Charla nocturna comentando las experiencias del día y a dormir, el domingo toca vuelta a casa.

De todos los festivales, conciertos y demás a los que he asistido, realmente este me ha parecido el que mejor organizado estaba, no hubo muchas diferencias entre el horario real y el del cartel, la organización festival/camping/traslados estuvo genial y allí dentro todo fue perfecto. El espacio me resultó pequeño, tampoco sé cuanta asistencia suele tener, aunque para las personas que nos congregamos allí estaba bien. Hubiese cambiado mucho la cosa si aquello se llena hasta la bandera…

Festival Territorios Sevilla 2015

A las alturas a las que nosotras íbamos a comprar el abono para el festival… salía más barato hacerte socia de la fundación y aprovechar la zona de socios y así lo hicimos. De fantásticas por la vida!

 

DIA 1. VIERNES

Parecíamos dos niñas pequeñas esperando el momento. Que llegó. El viernes recogí a mi amiga y nos plantamos en la zona del monasterio a buscar aparcamiento… allí, lejos, como para acordarnos después… confiamos en nuestra memoria…

Había mucha gente, por todos sitios, gente haciendo cola para entrar, gente haciendo cola para recoger la pulsera para poder entrar, gente haciendo botellona, gente perdida buscando el final de la cola preguntando a unos y a otros… yo había recogido mi bolsa y mi pulsera el día antes, pero mi amiga no, así que tuvimos que hacer cola. No nos preocupaba demasiado porque al llevar la pulsera negra entrábamos por otra puerta, que por cierto no sabíamos donde estaba. Nos toca, mi amiga se identifica y pregunta por qué puerta debemos entrar. Nos indican que a la derecha. En realidad no hubiese estado de más poner un par de cartelitos en la zona de las taquillas, pero tampoco era imprescindible.

Buscamos la puerta, damos con ella y nos identificamos con la pulsera, nos escanean y un chico nos acompaña a la zona por donde debemos entrar. Hay bastante vigilancia por allí.

Entramos en una zona vallada donde hay una barra, unos servicios portátiles, una grada y un montón de mesas con taburetes. Cotilleamos un poco y cambiamos nuestro dinero por dinero del festival. Primera cervecita.

Cuando ya estamos hechas a la zona salimos a la zona de los escenarios para situarnos. Hay dos escenarios, el primer grupo ya ha salido, tenemos que organizarnos, no conocemos a la mitad de los grupos.

Después de mirar y remirar el flyer con los horarios decidimos ir al escenario Cruzcampo a ver, es el que nos pilla más cerca.

El plan era ir a cada escenario cuando comenzara, ver que tal el grupo y quedarnos en el que más nos gustara. Teníamos claro en cuales queríamos estar según los que conocíamos y sabíamos que nos gustaban, pero no estaba de más ir al otro escenario y escuchar un poco, al menos para poder decir: yo escuché a … en territorios.

Entre la adaptación y organizarnos casi nos hemos perdido a los primeros, pero por lo que escuchamos tampoco nos importa mucho, así que nos vamos al escenario de la Cadena Ser a ver a Cocoa Tea… Reggae… suena bien… parece que al hombre le pasa algo con animar al personal, se vuelve y llama a un chico Irie Souljah… y ese si que anima. Entiendo que Cocoa habla en ingles, que no tiene ni idea de cómo animar a la peña y esta se viene abajo, sale Irie y empieza a animar al personal, la gente se viene arriba… así estuvimos todo el tiempo, bajón, ánimo, bajón, ánimo… nadie le dijo a ese hombre dos o tres frases en español para que las soltara, hubiera sido suficiente.

Cervecita. Vamos al escenario Cruzcampo. Tocan The Strypes, banda de jovencitos, suenan bastante bien. Nos quedamos un rato y con SFDK en su escenario desde hacía un rato, nos acercamos. Hip Hop, sevillanos, nos gustan, comparamos unos y otros y preferimos a SFDK, es la primera vez que les escuchamos, pero nos sentimos reivindicativas, así que nos quedamos. Hasta las once no empieza Macaco.

La verdad es que es una locura, los escenarios siempre están llenos, termina uno y empieza otro, con unos minutos de por medio, pero que no son muchos. Estás esperando que empiece uno y en cuanto empieza apenas 15 minutos después empieza otro en el otro escenario.

Al principio dudamos de lo adecuado de nuestro plan, pero aquello es muy grande, la gente no está agolpada es los escenarios, si quieres pasar a primera fila no cuesta mucho y de cualquier modo tampoco tenemos interés en estar en la primera fila.

Macaco va con retraso, así que nos acercamos a ver a Dorian. Estamos un ratito allí y cuando vemos que hay jaleo en el otro escenario nos acercamos. Muy educadamente vamos pidiendo paso para colocarnos lo más adelante posible y nos acomodamos en un hueco. Macaco va con muletas, pobre, pero no deja de dar saltos, de animar, de agacharse… nos reímos a carcajadas al comentar “ese tío tiene que estar drogado, verás tú después el pie”

Nos lo estamos pasando de miedo, dando vueltas por allí, escuchando música, riéndonos de nuestras tonterías… recuerdos para la posteridad.

Después de Macaco toca ver a Javy Union… DJ… no está mal, no pega mucho ese tipo de música de pronto… pero bien. Vamos a ver a The zombie kids que empiezan a la una… más electrónica, aunque estos mejor que Javy. Imaginamos que ya es lo que queda el resto de la noche.

Entre unos y otros vamos tomándonos un refrigerio. Tuvimos que cruzar todo el recinto para llegar hasta donde estaban los puestos de comida. Yo dejo la cerveza y me paso a los refrescos, no debo olvidar que he de conducir y seguro que hay controles. Mi amiga me dice aguafiestas, pero yo prefiero aguantar el chaparrón que una multa.

Pasamos de Julian Jeweil y nos vamos a ver a Afrojack… sin palabras. Desde las ocho de la tarde estamos allí de grupo en grupo, casi ninguno lleva espectáculo alguno, como mucho el nombre detrás y algo de luces, hay que contar con que es de día, pero echas de menos algo más que luces y humo. Y entonces llegamos a Afrojack… espectáculo de luz y sonido, ¡eso si que parece un concierto! Sin duda lo mejor de todo el primer día.

Cuando termina nos volvemos a la zona de socios, hay poca gente ya por allí, es tarde y somos unas cansinas. Nos acomodamos en dos butacas plegables de cruzcampo, a quienes agradecemos el gesto porque a las cuatro de la mañana resultan super cómodas. En el escenario Cruzcampo pincha Richie Hawtin… no nos gusta mucho, ese tipo de música ya nos suena a que están echando a los que no nos drogamos… con perdón de las personas que no se drogan y les gusta ese tipo de música.

Convenimos marcharnos. Llegamos sin problema al coche, conduje en dirección al puente del Alamillo y en la rotonda… la guardia civil.

Creo que en el control había tantos agentes como posibles coches había aparcados alrededor del festival. Bajo la ventanilla, saludo de rigor y me pregunta el señor agente que si sé por qué me ha parado, a lo que yo contesto: Evidentemente para hacerme la prueba del alcohol, es el sitio. El buen hombre se rie y afirma, yo supongo que al otro lado hay otro control. Sé que no voy a dar positivo, pero he de soplar, mi palabra no vale. Soplo hasta que pita el aparato y nos indica que podemos continuar, le doy las gracias y me voy. Justo a nuestro lado había un coche lleno de chicos y chicas en esa edad en la que ya no eres adolescente, pero tampoco adulto, la conductora había dado positivo.

Llegamos a casa cansadas, pero muy contentas, con ganas de que llegara el sábado para continuar.

 

 

DIA 2. SÁBADO

 

El sábado al llegar al festival ¡sorpresa! Nos encontramos a Bernardo, un chico que trabaja de vigilante y que conocimos en el festival del color. Nuestra entrada era por un pasillo diferente al del resto, así que dimos la vuelta y fuimos a saludarle.

En uno de los horarios habíamos señalado qué queríamos ver, las actuaciones imprescindibles, así que tomamos asiento en la zona de socios tras cambiar dinero por dinero festivalero y nos organizamos un poco mientras disfrutábamos de nuestra cruzcampo.

 

Comienza el sábado de festival con Juanito Makandé, no es nuestro estilo, pero le escuchamos un rato. Los alrededores del escenario están llenos de gente.

Nos acercamos al escenario de la Cadena Ser, tocan Dubioza Kolektiv, vete tú a saber de dónde son estos… música animada, banda animada… hay poca gente alrededor, pero la música es movidita y animan bastante, suficiente para que nos quedemos un rato por allí haciendo el indio.

Venga, vamos a ver a Mártires del compás, aunque no es que sean muy de mi agrado. No aguantamos mucho allí, un par de temas, la mitad deberían estar ya jubilados; dicen que el que tuvo, retuvo, pero… supongo que cada quien tiene su público y nosotras no estamos entre los de estas personas.

Nuevo desplazamiento, El Chojin. Hip Hop, Rap… tampoco es nuestro estilo, somos más de los siguientes Ilegales, pero vamos a ver al rapero. El muchacho es guapo y madrileño, así que al menos le entenderemos. Las letras son buenas, pero hay que salir pitando para llegar a Ilegales.

Se nota cuando un grupo u otro tiran de la gente, de pronto ves que se va quedando todo vacio, ya se está haciendo de noche, notas más frío.

Nos perdemos a Shotta y sus invitados por permanecer en el escenario de Ilegales. Así que nos quedamos por allí para escuchar a Calle 13.

Ratito Hip Hopero, no está mal. Al parecer tienen bastantes seguidores o es que Shotta no ha gustado mucho. Lástima no haberles escuchado un poco.

Cuando nos cansamos de rapear decidimos irnos a cenar antes de que comience Supersubmarina, también queremos verles.

Intentos de cantar las partes que nos sabemos, saltos, gritos… disfrutamos de Supersubmarina como de Ilegales.

Pasadas las 2.15 de la madrugada vamos corriendo al otro escenario a ver a The Ting Tings… son un chico y una chica… que están como un cencerro, son muy divertidos sobre el escenario y se escuchan bastante bien. Es una de las sorpresas del festival para nosotras.

A eso de las 3 volvemos a cambiar de escenario, nos damos cuenta de que comienza la parte electrónica del día, así que nos vamos a la zona de socios y nos buscamos unos asientos. Desde nuestra “Atalaya” vemos que hay poca gente ya por allí, como el día anterior.

Hay mucha gente que solo ha sacado entrada para un día por ver a un grupo concreto. Así que a ratos aquello está más lleno o más vacío.

Decidimos que el cansancio puede más que la electrónica, nos terminamos de gastar nuestro dinero de festival y nos vamos. No hay que olvidar que fuera nos espera la Guardia Civil. No importa, llevo toda la noche con refrescos y conduzco yo, así que… cero patatero en la maquinita y para casa.

Está bien acudir a un festival así, en realidad aunque cojas el abono de dos días con poco tiempo y te cueste 40 € no es caro. Son dos días, desde las ocho de la tarde, con música sin parar. ¿Te gusta el grupo? Al escenario a disfrutar ¿No te gusta? Pues te sientas en el suelo un ratito, charlas, haces un poco de vida social con gente que no conoces… Pero al final yo creo que es como todo, depende mucho de la compañía y de las ganas que tengas de pasarlo bien.

Con respecto a la organización… tengo la queja de siempre, los servicios portátiles, desde el festival del color no he crecido y tengo que hacer deporte de riesgo para miccionar sin problemas. Tampoco logré encontrar papeleras o contenedores donde tirar los vasos o restos de comida. Entiendo que papeleras… como que terminarán destrozadas, pero en ciertos puntos estratégicos colocar unos contenedores no hubiera estado de más, toda la vida mis padres dando caña con el civismo y van estos y se lo cargan en dos festivales, que te da hasta cosa tirarlo todo al suelo.

Habrá personas que critiquen la organización y todo lo criticable, pero yo no tengo quejas, había vigilancia por todos sitios, colas interminables en ventanillas de cambio y servicios como siempre, pero con buen rollo… no sé si se produjo algún altercado o no, nosotras no nos enteramos de nada, ni nuestro amigo nos comentó nada al despedirnos de él.

¿El año que viene? ¡Allí que vamos Territorios Sevilla!

Festival del Color Sevilla 2015

Habíamos planeado un maravilloso fin de semana en la playa… que no salió. Sin planes alternativos recordamos el festival del color y decidimos ir, si aún quedaban entradas.

¡Bingo! ¡entradas compradas! En realidad nos hacía ilusión, una vez con las entradas en nuestro poder nos dimos cuenta de que lo preferíamos a ir a la playa.

Música electrónica, perfecto, nos pasamos un rato hablando de nuestro encuentro en la fiesta de despedida de la máxima en Cádiz del año pasado y supusimos que de una u otra manera lo pasaríamos bien.

Llegamos a la entrada sobre las cuatro y algo. Mucha gente jovencita. Según avanzábamos en la cola nos dábamos cuenta de que realmente avanzábamos más de lo que debíamos, el motivo estaba a nuestro alrededor. Muchos jovencitos alocados, bebiendo sin medida, con bolsas y bolsas de botellón o bebiendo directamente de la botella de bourbon, como un grupo de italianos que había a nuestro lado grabando su hazaña con un móvil.

Llegamos al primer control. Un chico de seguridad llamaba nuestra atención para explicar cómo debíamos proceder. Los menores debían acompañarle para entregar la autorización paterna y el resto debíamos entrar con el DNI preparado para cuando nos lo pidieran.

Mi amiga levanta la mano y pregunta: ¿nosotras también tenemos que enseñar el DNI? El chico nos mira sonriendo, sabiendo que diga lo que diga… nosotras nos reímos y el se limita a decir entre risas que debe enseñarlo todo el mundo.

Pasamos al siguiente control, enseñar el bolso y el DNI. Nos toca una chica de cara alegre, mi amiga pasa primero y le da el DNI. La mujer mira el carnet, la mira a ella, mira el carnet, la mira a ella… nosotras la mirábamos sin comprender, hasta que de pronto dice: que suerte! Y yo aquí trabajando. Nos reímos un poco comprendiendo que era por la edad y pasamos el control tras enseñar mi bolso que apenas llevaba un monedero con el dinero y los carnets, las llaves, los móviles y un paquete de pañuelos de papel.

Nos para un chico explicándonos que es de la Fundación Vicente Ferrer y nos da unos lunares para que nos lo pongamos en la frente. Ingenuas de nosotras, pensando que buscaban nuestra colaboración y prestas a ayudar, preguntamos cuanto tenemos que darle mientras yo busco el monedero. El chico nos mira con cara rara, sonríe y nos indica que es un regalo, que ya estamos ayudando. Le damos las gracias con cara de bobas, pensando que cualquiera con una justificación nos sacaría la pasta y buscamos la entrada.

Ya nos conocemos el recorrido y donde están las barras, apetece una cervecita, hace calor. Mientras pedimos nuestras bebidas preguntamos por la bolsa de polvos de color y nos indican que con la entrada nos la dan junto a la barra de enfrente. Vamos hacia allí, enseñamos nuestra entrada y nos dan nuestra bolsa, una azul y otra morada. Decidimos esperar a las indicaciones para lanzar nuestros colores, pero pronto nos damos cuenta de que la gente los tira cuando les parece.

Nos adentramos en la multitud y apenas unos minutos después ya nos han coloreado un poco.

En general todos los DJ estuvieron bastante bien, excepto uno que no nos gustó a ninguna de las dos. Creo que fue el segundo que salió. De cualquier modo si no te gusta la música electrónica… no es tu sitio.

A ratos nos sentíamos un poco fuera de lugar por la edad de las personas que nos rodeaban, bastante más jóvenes que nosotras, pero la verdad era que lo estábamos pasando muy bien. Ya llegó un momento que era en plan: ¡anda mira! Ese chico lleva una bolsa amarilla, ¿tenemos amarillo? Y antes de pedirlo la persona en cuestión ya tenía su mano llena de amarillo y nos lo lanzaba.

Ya anocheciendo comenzamos a notar los efectos del alcohol en los jovencitos, la mitad andaba sentado incapaz de ponerse en pie o desahogándose en alguna esquina o marchándose a su casa.

El ambiente era bastante bueno, la música estaba genial. Cabe destacar a 2Maniaks y a (los del arito de luces)

Casi al última hora, situadas en un lateral en primera fila, ser armó un poco de barullo, vimos a varios chicos de seguridad ponerse los guantes y miramos al que teníamos delante… el hombre amablemente nos indicó que era mejor que nos apartáramos y eso hicimos, al parecer había un poco de jaleo en la parte central.

Poco después decidimos irnos, ya no había nada allí y faltaba poco para cerrar. Entre que la música ya era un poco para desfasados y el jaleillo que se había montado… era mejor marcharse.

Al llegar a la puerta de salida nos llevamos la sorpresa de que los chicos que habían montado el follón dentro estaban fuera peleándose, así que no nos dejaban salir y si salíamos tenía que ser en dirección opuesta a donde estaba la pelea. Decidimos esperar porque habían avisado a la policía y nuestro coche estaba al otro lado de donde nos enviaban, después de ocho horas de pie o dando saltos… no había ganas de rodear media cartuja para ir a por el coche.

Tomamos asiendo en un poyete cercano junto a una chica mientras la gente se agolpaba para ver como se peleaban los de fuera o salía en la dirección que les indicaban. La chica comenzó a contarnos que esos chicos al parecer habían estado intentando robar, metiendo las manos en bolsillos y bolsos ajenos. Reconocimos a uno de los chicos de seguridad con los que habíamos hablado durante la noche y le preguntamos. Nos contó lo que ya sabíamos y se quedó con la información proporcionada por la chica que nos acompañaba para cuando llegara la policía.

Fuera dos jovencitos intentaban pegarse mientras los amigos a veces los azuzaban y a veces les separaban. No recuerdo cuanto tardó la policía exactamente, pero no fueron más de diez minutos ni hubo hostias de consideración entre los contrincantes.

En cuanto llegó el primer coche de policía nos dejaron salir por donde nos diera la gana, aprovechamos para irnos.

Con la calle cortada, caminando en dirección a nuestro vehículo, vimos llegar dos coches más, iban bastante rápido, así que a pesar de ser coches normales supusimos que también eran de la policía.

Un chico muy limpito gracias al poder del agua del cuarto de baño masculino, nos acompañó todo el camino contándonos que había quedado con sus amigos para seguir de marcha por Sevilla e insistía en que le acompañáramos. Nosotras nos descojonamos: ¿Dónde íbamos a entrar con nuestras pintas? La mayor parte de los colores que llevábamos se quitó con la primera ducha y de la ropa más o menos con un lavado. Pero tuvieron que pasar dos duchas más para que el negro, formado por todo aquel tinte de colores, se quitara de determinados lugares.

Llegué a la conclusión de que con buena compañía de igual donde estés. Si estás dispuesto a pasarlo bien un evento extraño, en el que la mayoría de la gente es diez años (mínimo) menor que tú y del que no sabes mucho, se convierte en un evento que repetir.

Concierto Vetusta Morla Sevilla

En concreto yo conocí a Vetusta Morla a través de un amigo, hace ya bastante tiempo. Gracias a youtube solo tuvo que decirme el nombre del grupo y al rato ya andaba escuchando sus canciones. Me gustaron, algunos temas demasiado tranquilos para mi, pero estaban bien.

Varios años después, sin esperarlo, me encuentro con la entrada en la mano y con muchas ganas de verles en directo. Fuimos dos chicas y un chico. Estábamos bastante animados, casi retransmitiendo por twitter cada paso que dábamos de camino al auditorio Rocio Jurado.

Una cervecita al reunirnos, foto y al twitter. Una parada después de aparcar el coche, foto y al twitter, ya estamos dentro, foto y al twitter… hasta que comenzó. A esas alturas ya tienes ganas de que todo empiece, cantar lo que te sabes, saltar un rato y terminar cansad@. Pero hay teloneros… te das un par de vueltas intentando encontrar un buen sitio para cuando lleguen los “buenos”… Primera observación: Oye, ¿te has fijado en que hay un montón de parejas gays? Sí, me he fijado. No es un dato importante, pero es un dato, o la gente está más liberada y muestra su amor en público (cosa que nos parece genial) o este grupo tiene muchos seguidores gays (cosa que también nos parece bien).

Comienza, mola. Los primeros son Analogic the band. Oye, pues no están mal, ¿os gustan? Sí general, somos tres, con gustos musicales diferentes, pero tocan bien y animan.

¡Seguimos! Tocan Rufus T. Firefly… pasamos del subidón inicial, de un grupo que toca bien y anima al público a otros que… desafortunadamente no nos gustan tanto como los primeros y al tercer tema pasamos al bajón. Hora de ir al baño y cotillear un poco los alrededores. Ya nos las apañaremos para colocarnos luego en las primeras filas…

A veces la cuestión no es que no te guste el grupo, es si animan o no animan, si te mantienen en la euforia del directo o simplemente van, tocan y se van. No es que Analogic haya sido el descubrimiento musical del año, pero al menos supo mantener al público cerca del escenario, no pasó lo mismo con Rufus, sobre todo porque cuando decidimos volver al escenario, ya que se acercaba la hora de Vetusta, no nos costó mucho entrar hasta la quinta o sexta fila y eso dice mucho en un concierto. Cuando el grupo gusta en general o anima lo suficiente, la gente, dispuesta a disfrutar de cada minuto, se mantiene agolpada frente al escenario. Cuando el grupo no consigue ese efecto… todo el mundo piensa lo mismo, aunque suene soez, “mejor meo ahora y de paso voy a por una birra”.

Y llega el momento esperado, Vetusta Morla, en cuanto los primeros músicos entran ya comienzan los aplausos y los silbidos, la impaciencia se desata y… creo que Vetusta morla es un grupo que no deja indiferente a nadie, o te gustan o no te gustan. A nuestro compañero de concierto no le gustaron mucho y le pudo más el cansancio, por lo que se retiró a la zona de asientos. Nosotras estábamos dispuestas a darlo todo, esperando que el grupo lo diera todo. Y lo hicieron. Cuando ellos lo disfrutan o al menos lo parece, tú lo disfrutas más porque te entregas más. Ese Pucho no dejó de bailar, conseguía que no te quedaras quieto, incluso en temas poco bailables. Es de esos grupos de los que disfrutas escuchando en casa, pero que consigues vivir en un directo, tanto que hasta nos alegró que vayan al No sin música, ya que es otra oportunidad para verles.

¿La organización del concierto? Bueno… sonido bien, efectos bien. Algo de cola en la puerta como es lógico, un poco de enseñar el bolso, nada de magreo de seguridad, un lector de códigos nos dio el acceso al recinto y al entrar… varios chicos de seguridad evitando que la gente se agolpara donde no debía, una barra a la derecha, otra justo en frente al otro lado, repletas de gente amable. Servicios limpios durante toda la noche (nos encontramos un par de veces a la limpiadora haciendo su trabajo). Eso sí, eché de menos alguna papelera, pero eso es más bien cuestión del auditorio.

¿El público? Genial, diverso, tranquilo. Que yo recuerde no se produjeron incidentes. Nosotras nos colamos hasta prácticamente la primera fila y la gente no se quejó mucho. Buen rollo general, siempre hay algún amargad@ que no sabe disfrutar rodead@ de más personas o que parece que va a los sitios a dar la lata, pero en este caso no fue así o no se hicieron notar mucho, lo que ayudó a disfrutar aún más del concierto.

Pero llegó el momento en el que terminó, cierto que estábamos cansad@s, cierto que ya había ganas de volver a casa, comer algo y dormir, pero también es cierto que supo a poco y que, con sólo una canción más, hubiésemos aguantado el concierto hasta las seis de la mañana, al menos nosotras, nuestro compi desertor nos esperaba en el coche, durmiendo su cansancio. ¡Pobre! Casi ni nos acordamos de él hasta la hora de salir.

Impresión general: Aconsejable, sobre todo si te gusta el grupo claro. En el directo son mejores y la entrada no fue cara, nosotras las compramos un mes antes y con gastos incluidos no llegaron a 30 €.

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